Detrás de cada Zacuir, hay una historia que merece ser contada...

Detrás de cada Zacuir, hay una historia que merece ser contada...

Nuestros bolsos de cuero están hechos para vivir historias…pero todo tiene un comienzo
¿Quieres descubrir la historia detrás de cada Zacuir?

Tus ojos ven ese prenda que no pasó desapercibida. Que es arte y es tendencia. Tu corazón se acelera. Es amor a primera vista.

Tus manos sienten piel de primera calidad. Las puntas de tus dedos con delicadeza palpan los detalles, sienten cada escama bordada, alineadas unas a otras para dar forma a ese bolso Zacuir que detuvo tus pasos para ser admirado.

Exhalas, inhalas y sin imaginarlo, tu sentido del olfato también comienza a formar parte de esta magistral sinfonía de emociones. Un olor característico y único, a cuero y a flores, te invita a seguir descubriendo y sigue sumando sensaciones a ese instante.

Porque las grandes historias comienzan así, con un instante.

Lo que aún no sabes y estás por descubrir, es que detrás de ese instante Zacuir, detrás de esa prenda con nombre de mujer que te hizo suspirar y con la que vas a vivir muchos momentos…hay mucho que contar.

Un instante y cien años de historia

Eso que sentiste. Lo que viste. Lo que tocaste….tiene detrás a muchas personas. Personas talentosas que suman vida a esta historia.
Y es que cuando adquieres un bolso Zacuir, tienes entre manos el impecable y experto trabajo de un gran y variado equipo, entre los que se encuentran los miembros de una familia de artesanos españoles, cuya técnica es fruto del aprendizaje continuo de cuatro generaciones.

A ellos, se suma también el impecable y apasionado trabajo de expertos en marketing, fotógrafos, redactores, diseñadores, creativos, financieros… un equipo multidisciplinar que día a día tiene una misión: cuidar los detalles y lograr que las mujeres sientan esa atracción que sentiste al ver ese bolso de lujo que te hizo suspirar.

En los detalles está la diferencia

Si algo nos enorgullece destacar, es aquello que nos hace diferentes.

Como que, pensando en todo tipo de mujeres y en su experiencia, hemos registrado el texturizado especial que caracteriza nuestros diseños y los convierte en únicos.

Como que cada detalle y accesorio de nuestros bolsos de lujo responden a una necesidad real, con la idea de que todos los Zacuir sean no solo atractivos sino exclusivos, muy prácticos y vanguardistas.

O como que en un íntimo taller del sur de España, sin pausa pero sin prisa, los maestros artesanos que han aprendido la profesión de sus padres y éstos a la vez de los suyos -y así hasta cuatro generaciones- bordan a mano, una a una, inspirados, cada escama de cuero de cada Zacuir que sale a la venta en cualquier parte de España, de Europa, del mundo.

Zacuir, artesano y cosmopolita

Sí, a mano en la España profunda, se bordan.

Y a mano también se corta cada círculo de piel de primera calidad. Se mide su radio y su grosor. Se verifica que sea el ideal para unirse a otro círculo igual de cuidado, para que juntos formen una espectacular ilusión óptica de movimiento… esa que te hizo girarte y enamorarte a primera vista.

Pero todavía hay más.

Una vez preparados los círculos, se funden entre ellos y también con las fornituras de lujo… esas que brillan y que están protegidas por una laca resistente y de alta calidad que garantizan la perfecta conservación y un acabado sin modificaciones.

Y se unen a la obra los detalles. Internos y externos. Elementos pensados para que tu Zacuir, ya sea un bolso “Almudena” o un “Cayetana”, sea tan cómodo y práctico, como bello y único.

En conjunto, tras días de artesano mimo, dejan de ser círculos, hilos, piel sin tratamientos artificiales, detalles, anillas, asas y fornituras que cumplen la estricta normativa REACH….para convertirse en moda, en lujo, en lo que te hizo suspirar: un Zacuir listo para vivir contigo, nuevas y excitantes historias.

Sin duda, emociona entender cómo tradición y tendencia se funden en un bolso de lujo.
Emociona descubrir que detrás de cada Zacuir hay personas apasionadas…y una historia que mereció la pena contarte.